¿Qué es?

La jamaica es la estructura carnosa (el cáliz, es decir, un conjunto de sépalos) de Hibiscus sabdariffa L., una planta con flor de la familia Malvaceae. Aunque comúnmente se le llama “flor”, lo que se consume en bebidas y cocina es principalmente ese cáliz rojo que envuelve el fruto en desarrollo y se vuelve flesho y comestible.

¿Qué aporta al organismo?

La jamaica contiene antocianinas (pigmentos rojos), flavonoides y otros compuestos vegetales; también se reporta vitamina C en el cáliz.
En investigación y uso tradicional se asocia con:

  • Aporte antioxidante (por sus antocianinas y fenoles).
  • Apoyo cardiovascular: metaanálisis y ensayos clínicos han encontrado que el consumo de Hibiscus sabdariffa puede bajar la presión arterial de forma modesta en algunas personas, especialmente en quienes ya tienen presión alta.

¿Cómo se usa?

La jamaica es muy versátil en cocina y bebidas, por su sabor ácido y su color natural:

  • Bebidas: se infusiona en agua caliente o fría y se endulza al gusto; también se usa en bebidas fermentadas en algunas regiones.
  • Conservas y postres: se usa en jaleas, mermeladas, jarabes y salsas (su cáliz puede aportar pectina), además de postres y saborizantes.
  • Cocina salada: puede incorporarse rehidratada en guisos o preparaciones agridulces (en distintos países también se aprovechan otras partes como hojas jóvenes en platillos).
  • Como colorante natural: sus pigmentos (antocianinas) se aprovechan para dar color a alimentos y bebidas.

Datos generales

  • En distintas regiones se conoce como karkadé y se consume tanto en frío como en caliente.
  • Además de bebida, los cálices se usan para preparar jaleas y mermeladas por su color y sabor.
  • Las antocianinas más citadas en jamaica incluyen derivados de delphinidin y cyanidin (relacionadas con el color rojo).